domingo, 7 de febrero de 2010

No estoy de humor

En diciembre todo pintaba tan bien... Luego llegó enero y todo se fue al cake. Llevo desde que empezó el año (quizá desde antes) en modo "ya no quiero nada, váyanse a la merga, pues", emberrinchada con la vida y deprimida. Y no me dan ganas de escribir aquí, tampoco de conectarme, y menos de convivir con otros especímenes homo sapiens sapiens o, dejen de eso, homos nada más.

No he avanzado con mi Lista de Libros que Leeré en 2010 (C) y estoy atrasadísima con la tarea. La semana pasada me andaba dando el patatuz y la garrotera y un mini sourmenage al mismo tiempo; total que pasé la mitad de la semana dormida a ver si se me quitaba y oh sí, dormir ocho horas o más lo hace feliz a uno por algo así como medio día. Después vale madre y otra vez te sientes de la ñonga.

Si estuviera en la escuela, diría, "Ya me quiero ir a mi casa". El pedo es que ahora quiero decir lo mismo y --¡oh, sorpresa!-- ya estoy en mi casa. La cosa se pone grave porque ya ni siquiera me quiero dormir.

Chale, como que ya estoy grandecita para andar con estos malos viajes de puberta emo. Pero bueno, ni pedo, ya se me quitarán pronto (eso espero por mi bien y por el suyo, porque si no les va a tocar chutarse posts emos como este, corran, sálvenseee).

0 escupitajos; ¡escúpeme!: