jueves, 3 de febrero de 2011

Hablemos de algo controvertido y aburrido

Ha sido interesante observar las reacciones a los comentarios que hicieron los conductores de Top Gear sobre México. Han ido desde la completa indignación y respuesta con insultos a los británicos, hasta los "¿De qué se quejan? Al contrario, hay que agradecerles que nos insulten, y sí, ándale, oféndanse, idiotas, jojo".

La clave, me parece, está en cómo se interpretaron estas bromas. En lo personal, sí me parecieron ofensivas y, en efecto, estuve de acuerdo en que la BBC debía disculparse (ya lo hicieron). No tanto por las burlas basadas en un estereotipo, si no por lo que fácilmente podía leerse en las demás bromas, el tono, la pose y las palabras escogidas: una actitud de superioridad con tintes xenofóbicos, al despreciar aquello que no se comprende por pertenecer a otra cultura (no europea), que la verdad sea dicha, se sintió muy decimonónica. Victoria Regina y eso.

A fin de cuentas, fue sólo una broma para hacerse publicidad y ya se disculparon. Pero valdría la pena pensar un poco en qué sentimientos motivaron nuestra reacción, sea cual haya sido.

2 escupitajos; ¡escúpeme!:

Chavaluria dijo...

No olvides que el mexa se jacta de tener sentido del humor y andar haciendo también sus bromas que pueden catalogarse de corte xenofóbico (era un chino, un gringo y un mexa...)

Además no entiendo de que ladran, al insultarlos sólo demuestra que el mexa es acomplejado, no acepta críticas de nadie y sólo aviva más el estereotipo.

El mexa recae en el viejo dicho: "Se lleva pero no se aguanta"

Lupescupe dijo...

No lo olvido. El mexicano tiene un humor muy pesado también, pero existe una diferencia, quizá poco clara, entre hacer un chiste basado en un prejuicio, y en burlarte de una cultura en una actitud francamente colonialista. Lo hayan hecho a propósito o no, era fácil distinguir en sus palabras y gestos un fondo ideológico bien claro.

Y sí, estoy de acuerdo en que una reacción exagerada lo único que evidencia es complejo de inferioridad, pero también el decir "¿Qué tiene? ¡Qué bueno que lo hagan!". No era una crítica, era un insulto, y me parece mucho peor agachar la cabeza ante el insulto de un hombre del antiguo imperio que trata tu cultura de inferior a la suya.

Tampoco tenemos por qué entender en humor británico. Del mismo modo en que otros países no tienen por qué entender un chiste que en nuestro contexto y nuestra cultura resulta inofensivo, pero que para ellos no lo es; si algo así llegara a pasar en México, yo estaría de acuerdo en que los medios ofrecieran disculpas. Pero repito, no es una cuestión de estereotipo o ignorancia, si no de dominación.