sábado, 14 de mayo de 2011

Magia, arte y entretenimiento

Traduzco unas palabras de Alan Moore que mi amiga Julieta puso en Facebook.

La magia, en su forma más antigua, solía ser llamada “el arte”. Creo que esto es completamente literal. Creo que la magia es el arte y el arte, sea escritura, música, escultura o cualquier otra forma, es literalmente magia. El arte es, como la magia, la ciencia de manipular símbolos, palabras o imágenes para lograr cambios en la conciencia. El propio lenguaje construido sobre la magia parece hablar tanto de escritura o de arte como de eventos sobrenaturales. Un grimmoir, por ejemplo, un libro de encantamientos, es sólo una forma elegante de decir gramática (gramar). En verdad, encantar (to cast a spell) es simplemente deletrear (spell), manipular las palabras para cambiar la conciencia de las personas. Y creo que es por eso que un artista o escritor es lo más cercano a un Shaman que, en el mundo contemporáneo, se pueda ver.

Creo que toda cultura debió levantarse sobre un culto. Originalmente, todas las facetas de nuestra cultura, ya sean artes o ciencias, entraban en el campo del Shaman. El hecho de que, en la actualidad, este poder mágico haya degenerado al nivel del entretenimiento barato y la manipulación es, pienso, una tragedia. En este momento, las personas que usan el Shamanismo y la magia para darle forma a nuestra cultura son los anunciantes. En vez de tratar de despertar a la gente, su Shamanismo es usado como opio para tranquilizar a la gente, para hacerla más manipulable. Su caja mágica es la televisión, y por medio de sus palabras mágicas, los jingles pueden causar que todos en el mismo país piensen las mismas palabras y tengan los mismos pensamientos banales exactamente al mismo tiempo.

[…] Los escritores y las personas que tenían poder sobre las palabras eran respetados y temidos como personas que manipulaban la magia. Tiempo después, creo que los artistas y escritores se han permitido ser engañados. Han aceptado la creencia prevaleciente de que el arte y la escritura son tan solo formas de entretenimiento. No son vistos como fuerzas de transformación que pueden cambiar a un ser humano, que pueden cambiar a una sociedad. Son vistos como simple entretenimiento, cosas con las que se pueden llenar 20 minutos, media hora, mientras esperamos a morir. No es trabajo del artista el darle al público lo que el público quiere. Si el público supiera lo que necesita, no serían el público; serían artistas. Es trabajo de los artistas darle al público lo que necesita.

Pueden leer la cita completa aquí.

No sé, me parece medio Romántico esto de ver al artista como un ser mágico y especial que está destinado a cambiar el mundo a través de sus obras. Pero quizá sea, como dice Moore, que me he tragado la idea de que el arte no es más que entretenimiento glorificado. Tal vez esta forma de ver la vida como el tiempo que transcurre de aquí a que me muero (Life is nature's way of keeping meat fresh, dicen, me informa Google, en Dr. Who) no es tan esperanzadora. ¿Es mejor hacerle caso a Steven Moffat o a Alan Moore?

¿Ustedes que opinan, mis cincocuatrotresdos lectores?

1 escupitajos; ¡escúpeme!:

macrohard dijo...

Me gusta un monton allan moore, sus comics me hacen sentir que la sublimacion es posible y me dio mucha risa cuando salio en los simpson. las pelis de sus comics no me desagradan aunque se que el debe odiarlas.