martes, 14 de junio de 2011

Challenge accepted?

Cuando era chiquita, mi mamá siempre me regañaba por ser inconstante. Le rogaba que me metiera a clases de algo y a los pocos meses ya me quería salir. Siempre he sido así, incluso en los últimos años. Dejé el Kung Fu luego de unos cuantos meses, a pesar de que me gustaba mucho, porque... no sé, de pronto algo me aburrió y lo boté. Empecé a estudiar filosofía y me encantaba, pero luego surgió la posibilidad de estudiar literatura y boté la filosofía. A veces pienso que si no mandé al diablo mi licenciatura es porque me daba mucha más pereza empezar otra desde cero.

Creo que lo que me gusta es empezar cosas. No tienen idea de la cantidad de entradas para este blog que empiezo a escribir y abandono después de distraerme con cualquier cosa (pista: tampoco son tantas). Cuando me sale mi lado escribidor, empiezo a contar historias que nunca termino.

No sé cómo le voy a hacer para terminar la tesis. Ya he cambiado de tema como diez mil veces, y ahora estoy segura de que éste sí es el bueno y el que me gusta y quiero trabajar... pero estaba mucho más entusiasmada cuando empezaba. Ahora, al pie de la montaña de libros que tengo que leer y todo el trabajo que hay por hacer, me dan cada vez más ganas de ver videos de gatitos en YouTube. Parece ser que mientras las cosas me resulten novedosas y fáciles, mantienen mi interés; cuando comienzan a requerir de un mayor esfuerzo de mi parte, me fastidian y las dejo.

Para hacer la tesis, tengo que trabajar, disciplinarme. Las mañanas las tengo ocupadas (por suerte, porque si no, no haría nada de todos modos), y las tardes las pierdo en el internet. Sí, disciplina y trabajo: dos cosas para las que yo no nací. ¿Cómo lo voy a hacer? Supongo que así, haciéndolo, en vez de perder el tiempo en el internet preguntándome si voy a poder. Ñam.

6 escupitajos; ¡escúpeme!:

macrohard dijo...

Creo que agradezco el chance de graduarse por examen, como que yo nunca podria acabar una tesis. saludos!! :)

crimentalista dijo...

A mí me pasa al revés: es el arranque lo que me cuesta, empezar las cosas. Me da una flojera... Una vez iniciadas (sea un texto o un diseño), me enfrasco en la tarea, a veces como enajenado.

Creo que es un trauma de la infancia: en la primaria una maestra dijo que yo tenía demasiada imaginación, pero que nunca terminaba las cosas. ¿Ah, sí?, pensé, pues ahora verán...

xoxo

Lupescupe dijo...

@macrohard: Sí tengo otras opciones de titulación. No sé por qué he elegido la tesis, supongo que por masoquista, jaja.
@crimentalista: Uta, pues preferiría que fuera así, la verdad. Te digo, no acabo ni madres, nunca. :( Yo creo que a mí me pasó al revés, me lo dijeron y pensé "Ah, pos sí... meh" y seguí haciendo lo mismo. XD

Chavaluria dijo...

Yo no se como terminaste 6 años del Potosino P:

Lupescupe dijo...

Pues, con tristeza, supongo que porque no representó un esfuerzo demasiado grande. :P

AlexaCrow dijo...

No mames... =( yo tambien soy de las que adora empezar cosas y nunca termino nada. Mis clases de piano, violín, frances, aleman, muchos proyectos de manualidades los he botado luego de muchos años de estar mochos.... chale